[Librado a mi mismo en el arduo trabajo psicoanalítico que ha significado la redacción de la presente prosainofensiva me descubró dos amores platónicos más con heroínas de tira cómica. Proyectan, también, una larga sombra hasta el presente: Betty y Verónica, novias rivales del perplejo, indeciso, pelirrojo Archie, rubia una, morena la otra. Mis amores rubios y morenos se han visto relativamente mejor correspondidos. Acaso valgan su peso en palabras y me brinden el tema en algún otro dîner en ville, en alguna otra prosainofensiva (aunque dudo d. minúscula vuelva a invitarme).]